Abrazando en los medios, Abrazo-actividades

El corazón femenino

Nos encontramos en un momento humano en que la energía femenina está reclamando un espacio más visible y reconocido, en realidad, ser redescubierta y redefinida por esta sociedad que tiene a confundir y alterar la esencia de vida, aunque para ello, primero sepamos nosotras qué poderoso elixir de vida nace en nuestro interior.

Este femenino, habita en todos los seres humanos, también en los hombres, se trata de una energía que tiene unas cualidades, al igual que la energía masculina, presente también las mujeres, tiene otras, distintas y complementarias entre sí.

Desde hace algún tiempo algunas mujeres sentimos el llamado a reconocer en nosotras esa energía femenina, que hasta ahora estaba confundida en un inconsciente colectivo también algo despistado, por decirlo suavemente.

Es momento de reencontrarnos en círculo, como lo hicieron nuestras ancestras, y compartir la sabiduría y poder que habita en nosotras, pero desde nuestro lugar, el que hemos escogido para explorar lo humano. 

Proponemos un compartir un día completo para propiciar este encuentro entre mujeres ( nos encantará en un futuro cercano, mezclarnos hombres y mujeres a compartir este femenino que compartimos complementariamente).

Hemos escogido el día 22 de junio de 2019, día del solsticio de verano tomando la energía de fuego para conectar con el corazón y la pasión.

A menudo, algunas mujeres nos olvidamos de usar nuestra capacidad nutricia hacia nosotras. Momentos en que podemos sentir frustración, cansancio y desconexión de nuestra verdadera fuerza, caemos en la autoexigencia y una dureza que nos aleja de nuestras esencia.

Si sientes el llamado interno a reunirte con nosotras, favoreceremos la conexión con nuestro poder creador, el gozo, la auto observación, la energía de lo fácil, la sensualidad… desde nuestra experiencia y con lo que traemos en nuestro presente.

Compartiremos espacios de escucha, silencio, dinámicas de grupo, danza, canto, meditación, masaje, ritual. Permitiéndonos vivir desde nuestra plenitud, sin juicios y con contención amorosa, dejando espacio al misterio de la vivencia.

Sigue el link del evento en Facebook para ampliar información y conocer todos los detalles del evento o ponte en contacto por la web aquí.

Facilitan:

Karmen Arrizabalaga
Terapeuta transpersonal
Biodinámica Craneosacral

Cris Koro
Terapia bioenergética transpersonal
Fundadora de Abrazo Consciente

Colabora:
Paloma Bascones, canto terapéutico

El día lo compartiremos en un entorno de naturaleza a menos de 30 minutos de Barcelona.
Curious Garden
Av. Tarruell 104
La Floresta – 08198 Barcelona

 

Beneficios

La energía del corazón orientada a la salud

Cada vez más estudios científicos vienen a reforzar la teoría (y la gran sabiduría ancestral) de que es en el corazón dónde se aloja el secreto de la longevidad y la calidad de vida.

Son muchos los campos científicos que apuntan hacia el Amor como la clave para gozar de una buena salud integral: epidemiología, psicofisiología, psiconeuroinmunología, etc.

Y es que se ha demostrado que es más importante vibrar en el amor a través de unas sanas relaciones sociales, practicar el altruismo, que incluso dejar de fumar o practicar deporte.

Mi recomendación personal es integrarlo todo, por supuesto, pero parece ser que el aislamiento social es un factor de riesgo elevado para la salud humana.

Así lo demuestra el estudio de Alameda County (California), en el que durante 20 años se hizo un seguimiento de 6.928 residentes, y el de Teclimsen (Michigan), en el que se estudiaron 2.574 residentes durante 10 años.

Los estudios se centraron en predecir la calidad y duración de la vida en función de la calidad de los vínculos sociales.

Sorprendentemente, las personas con fuertes lazos sociales y hábitos de vida no saludables, como llevar una vida sedentaria, tomar alcohol en exceso y tabaco, vivieron más que otras con un estilo de vida saludable, pero con unos vínculos sociales debilitados y sin sostén fuerte de la comunidad.

Esto viene a reforzar la teoría tan nuestra de que no hay mejor terapia que un café o una cerveza con amigos.

Podemos medir la energía del amor en nuestro cuerpo, por cómo se encuentra nuestro estado de salud o la capacidad para enfrentarnos a la enfermedad.

El cómo vivimos las relaciones y vínculos afectivos puede afectar a nuestra salud, empoderando o debilitando nuestro sistema autoinmune.

Cuando sentimos amor, estamos conectados con la alegría de vivir, podemos experimentar el amor incondicional a la vida y todo lo que ella contiene, sin juzgarlo.

En literatura médica se ha llegado a incluir la alegría como factor de mejora de algunas enfermedades.

Cuando se diagnostica una enfermedad muy grave, hay dos actitudes parecidas pero distintas en esencia, asumir el reto de vivir o luchar contra la muerte, la primera nos conecta con una profunda gratitud hacia la vida, y la segunda con una lucha contra algo negativo a lo que hay que vencer.

En bioenergética solemos decir que la enfermedad es una variante de la salud, y además que es una preciosa oportunidad para retomar la vida desde ahí, escuchando el mensaje que nos ha gritado el cuerpo, después de pequeños mensajes que no fuimos capaces de interpretar o haciéndolo, no pudimos atender.

Deseo compartiros mi experiencia de sanación personal, y fue cuando en diciembre de 2013 me diagnosticaron una enfermedad autoinmune, una fascitis eosinofílica, a la que el doctor que me trató, experto en autoinmunes, no le daba ninguna oportunidad de sanación, además de ofrecerme un tratamiento para anular los síntomas que no hubieran hecho más que debilitarme en lugar de empoderarme.

Escuché el grito de mi cuerpo, de mi conciencia, y no sólo no acepté ese tratamiento aniquilador de mis células, sino que integré en mí la sanación como algo posible y alcanzable, me dije, “sé cómo he llegado hasta aquí, ahora sólo hay que deshacer el camino andado, volver a la senda del amor que abandoné”.

Y gran parte de mi sanación se la debo a esa profunda conexión con el amor universal, y con el amor a mí misma, nunca me había amado tanto como en aquel proceso, y lo manifesté recomponiendo unos vínculos afectivos sanos, soltando lastre, amando mi cuerpo a través de los alimentos, recuperando el movimiento consciente, hablando con amor a cada una de mis células, meditando, recuperando el vínculo con el universo, con la naturaleza, amando a cada ser y elemento que la habita.

Fue una lástima que el doctor escribiera en mi expediente “curación espontánea” cuando me ofrecí a compartir con la comunidad médica todas las acciones que acompañaron a mi sanación.

Estoy tan agradecida a esa enfermedad por tanto que me mostró, fue la semilla de algo muy grande que brotó en mí, otra fase del despertar, que se materializó en cambios vitales, en nuevos caminos a explorar, como el de la bioenergética, y nuevos proyectos, como Abrazo Consciente.

El amor es el catalizador de cuantiosos procesos fisiológicos que ejercen un efecto protector  de los riesgos derivados del estrés al que la vida cotidiana que hemos escogido nos somete.

El amor es el productor de la hormona oxitoscina, presente en las madres durante el parto, el pueperio, lactancia, … También presente en todo el torrente sanguíneo de las personas enamoradas, o en estado de amor, así como cuando se practica una actividad que produce gozo o placer.

El amor se pone de manifiesto cuando somos capaces de amar sin juzgar, sin esperar, sin calcular.

Cuando amamos de corazón, somos capaces de amar a todo y todos como a nosotros mismos, pero ¿realmente nos amamos? Amarse contiene aceptación y comprensión. Cuando hay comprensión, no hay juicio. Sin juicio hay perdón. Con el perdón se abre la posibilidad de reconstruir los vínculos de relaciones en las que el amor y la comprensión son el vehículo que nos conecta con el auténtico sentido de la vida.

Cristina González Blanco

Fuente: mi experiencia de vida y Jorge Carvajal, Libro: Por los caminos de la bioenergética